

Coquelicot
6,00 €
Diez plantas para que la noche sea plena. Amapola silvestre, lavanda, manzanilla noble, mulungu: las que depositan el cuerpo y lavan el cansancio acumulado del día.
Mientras duermes, el cuerpo se pone a trabajar. Limpia, ordena, consolida la memoria, repara lo que el día dejó a medias. Dormir bien es dejarle esa obra nocturna, sin apresurarlo.
Estas Diez plantas no aturden, bajan el umbral. Calman la mente, sueltan los hombros, calientan el vientre, y dejan que el cuerpo elija el momento de bascular. La amapola silvestre mece, la lavanda desanuda, la manzanilla apacigua, y el mulungu depone la mente que aún da vueltas.

Tres gestos simples antes de la noche:
Primero: infusionar 7 a 10 minutos como mínimo, agua a punto de hervir, nunca hirviendo (60-80°C según la planta).
Segundo: apagar las pantallas 45 minutos antes. Frente a la luz azul, hasta la mejor planta baja los brazos.
Tercero: beber caliente, despacio, en silencio. El cuerpo reconoce el ritmo de la noche.
Artículos con voz que prolongan estas plantas — tradiciones, gestos, linajes.