

Kanna
8,00 €
Once plantas para las exploraciones contemplativas. El Kanna, el Sinicuichi, el Loto azul y el Wild Dagga depositan lo real muy despacio, sin nunca arrancarlo.
El viaje interior no necesita arrancamiento para ser profundo. Estas once plantas, el *Sceletium tortuosum*(Kanna) de Sudáfrica, el *Heimia salicifolia*(Sinicuichi) de México, el *Nymphaea caerulea*(Loto azul) de Egipto, proponen un descenso suave, sin ruptura, hacia estados contemplativos que se cultivan desde hace siglos. No se abandona lo real; se ablandan sus bordes, y algo distinto puede mostrarse.
Son moduladores de conciencia tradicionales, usados desde hace milenios en las cosmologías bantú, azteca, egipcia. Posologías tradicionales, muy lejos de los protocolos "psiconautas".

Tres condiciones para un viaje sostenido:
Primero: no sole al principio. Une amigue silenciose en la habitación de al lado — no un testigo, una presencia.
Segundo: 3-4 horas por delante. Estas plantas no terminan en 20 minutos; depositan en varias olas.
Tercero: un cuaderno. Para depositar, simplemente. Lo que regresa al día siguiente es lo que merece ser seguido.
Artículos con voz que prolongan estas plantas — tradiciones, gestos, linajes.